DETRÁS DEL CUCHILLO
KITSUSHI nació de algo muy personal: las ganas de hacer el sushi que a mí me gustaría recibir en casa.
Después de años formándome en cocina japonesa, entendí que no quería montar un restaurante tradicional ni convertir esto en una cadena sin alma. Quería algo más pequeño, más cercano y más honesto. Un proyecto donde pudiera cuidar cada detalle con mis propias manos.
Por eso aquí no hay intermediarios ni una cocina enorme detrás. Estoy yo, preparando cada pedido pieza a pieza, tratando el arroz cada día y eligiendo cada ingrediente con calma y criterio.
KITSUSHI también nace con una idea muy clara: democratizar el sushi de calidad. Creo que disfrutar de un buen producto y una elaboración cuidada no debería significar pagar precios desorbitados.
Trabajo únicamente en formato take away y delivery porque prefiero invertir en producto antes que en apariencias. En mejor pescado. En mejores ingredientes. En tiempo para hacer las cosas bien.
Mi cocina también habla un poco de dónde vengo. Aunque la técnica sea japonesa, en algunas piezas aparecen pequeños guiños a Extremadura, sabores y detalles que forman parte de mí y de la identidad de KITSUSHI.
El nombre nace de “Kitsune”, el zorro espiritual japonés ligado al arroz y a la transformación. Representa exactamente lo que quiero transmitir: dedicación, sensibilidad y ese pequeño toque inesperado que convierte algo sencillo en especial.
La carta irá cambiando y creciendo conmigo. Habrá novedades, pruebas, piezas de temporada y recetas que nacen simplemente de la curiosidad y las ganas de seguir aprendiendo.
KITSUSHI no busca ser enorme.
Busca que disfrutes de cada bocado y que, cuando abras tu pedido, notes que detrás hay una persona que realmente ama lo que hace.